Para consolidar una autoestima sana hay dos elementos fundamentales:

 1.       Sentirse queridos. Los niños necesitan percibir que son aceptados, queridos, sobre todo por sus padres.

 2.       Sentirse competentes, que disfruten ellos solos haciendo cosas y que sientan la capacidad de resolver problemas por ellos mismos.

 

 Con una autoestima sana, el niño se enfrenta con más fuerza a los retos que se le plantean a diario, además se enfrenta a ellos convencido de poder tener éxito en su resolución o sabiendo que será capaz de superar el fracaso. En cambio, con una mala autoestima y una visión negativa, el niño muestra poca iniciativa a la hora de hacer cosas por sí mismo, ya que teme arriesgarse porque está secretamente convencido de que fracasará.

 ¿Cómo influimos los padres en esa autoestima? No es necesario decir que la actitud de los padres es muy importante, pero ¿Qué es lo que podemos hacer bien y que es lo que podemos hacer mal?

 Todos los padres y las madres amamos a nuestros hijos de forma incondicional y queremos que nuestros hijos tengan éxito en la vida y sean felices. Esto hace que los propios progenitores nos hagamos expectativas sobre cómo serán nuestr@s hij@s o cómo deberían ser. Si estas expectativas que nos hacemos se ven frustradas, es decir, si no acaban siendo como queríamos o pensábamos que serían, nuestro hijo lo percibe y aunque no se lo digamos abiertamente esto influencia negativamente en su autoestima.

 ¿La solución? Los padres y las madres tenemos que cuestionarnos sinceramente nuestras expectativas frente a nuestros hijos, y eliminarlas ayudándoles así a aceptarse y quererse a ellos mismos.

 En el libro de Elsa Punset nos da unas pautas para ayudar a nuestros hijos a tener buena autoestima.   

  • DEDÍCALE UN TIEMPO SOLO PARA ÉL O ELLA
  • ASEGÚRATE DE QUE PUEDA DAR LO MEJOR SE SÍ MISMO EN CASA
  • ENSÉÑALE A ENTRENAR SU CEREBRO POSITIVO
  • ENSÉÑALE A NO COMPARARSE TANTO CON LOS DEMÁS
  • ¡DESARROLLAR UNA BUENA AUTOESTIMA NO IMPLICA PROTEGER SIEMPRE AL NIÑO DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS!

 En la escuela de padres profundizaremos un poco más sobre ellos. Mientras tanto os podéis hacer la siguiente pregunta; ¿Qué nota creéis que se pondría vuestro hijo?